![]() |
| The Atlantic |
No podía quitarme de la cabeza que esa no es la Marta que hemos visto este fin de semana en @mrtfernandez. Ni de lejos. No podía dejar de pensar en la intensidad con la que ha estado encabezando esa pequeña revuelta informativa que hemos vivido en su Twitter siguiendo la crisis en Egipto. Casi minuto a minuto, sintiendo su preocupación como si fuera nuestra, con energia, transmitiendo emoción en cada twit, pendiente no solo de lo que veía, también de nuestros comentarios, extrayendo información de lo que la gente comentaba, corrigiendo. Recordaba este fin de semana su escrito del otro día, esa pasión que nos describió en el cierre de Diario 16. Y creo que todos sentíamos que, prácticamente durante todo el fin de semana, Marta ha vivido en ese estado de tensión por un cierre continuo. La imaginaba con varias pantallas, varias páginas abiertas, el twitter, seguramente llamadas a amigos en redacciones de informativos. Viviendo y compartiendo la información. Disfrutando, aunque suene rara esa palabra en el contexto de algo como lo que estaba describiendo, pero con la adrenalina a tope y sacando la vena periodística.
La imagino al terminar exhausta, pero viva. Yo he visto una Marta que intuía pero no conocía a través de twitter. Impresionante y que, como dije en el post anterior, es Marta Fernandez en estado puro. Y muchos lo hemos agradecido enormemente porque, al margen de mi admiración personal por Marta y su forma de comunicar, no hemos tenido mejor vía para estar al corriente que esta, gracias al cierre de CNN+. Que si, que hay otras cadenas extranjeras y gracias a Internet y al cable hemos podido algunos estar también al corriente, pero esos comentarios de Marta han sido impagables y espero que muchos compañeros de profesión la hayan felicitado esta mañana al llegar a la redacción.
Y hoy vuelve a la rutina. Desconexión total del tema. ¿Acaso con el master que ha hecho no hubiera podido dedicar tiempo en el programa al conflicto? Pues apenas unos minutos al final de la tertulia dedicados a lo que nos ha transmitido con tanta fuerza durante todo el fin de semana (y aún continúa haciendolo). De nuevo hablando de sucesos, Maria Esther, la joyera, el crimen de Olot, el hermano mayor de Cuatro, la sucesión de Zapatero.... Y no voy a criticar a Marta por estar allí, en absoluto. Es su trabajo y lo que hemos visto hoy es a una grandísima profesional todoterreno, adaptándose a lo que las circunstancias requieren, que también es parte de trabajar. Amoldada al programa y haciéndolo con una profesionalidad envidiable. Hace lo que tiene que hacer: trabajar. Cumplir con sus obligaciones y tomarlo totalmente en serio.
¿Que me gustaría ver cada mañana a la Marta que he "visto" este fin de semana? Indudable. ¿Que me parece que este programa es muy inferior a lo que Marta puede dar de si?. Claro, y no sólo a nivel periodístico, también a nivel cultural. ¿Cuanta gente hay que escuche ópera un domingo por la mañana en su casa mientras limpia, como Marta twitteo ayer que estaba haciendo? Muy poca. Por eso, y por su forma de escribir, por las inquietudes que transmite por twitter y por lo que sabemos de ella, veo que Marta está muy por encima de lo que ese programa puede dar de si, pero no le queda otra que adaptarse. Por desgracia, la audiencia mayoritaria, que es la que buscan todas las cadenas, es muy borrega y lleva muchos años acostumbrada a ver lo mismo día tras día. Seguramente se puedan cambiar esos hábitos, hacer otros programas, pero es un riesgo que dudo que ninguna cadena comercial en España esté dispuesta a tomar de buenas a primeras. Y por eso hacen lo que hacen: lo mismo de siempre. Lo que saben que funciona. Y ahí trabaja Marta, y hace lo que tiene que hacer en su trabajo.
¿Alguien duda que Marta no haría otro tipo de programa muy diferente?. Pero es lo que tiene, y lo defiende con total dignidad y profesionalidad. Y lo único que podemos hacer es agradecerle lo que hace en twitter, por lo de este fin de semana y por todo lo demás que nos aporta desde allí. Y desearle que siga trabajando donde pueda igual de bien que lo está haciendo. Y que siga, poco a poco, intentando comer terreno al resto de contenido y aportar lo que pueda y le dejen, que estoy convencido que lo intenta. Todo esto que tiene dentro y que, hoy por hoy, saca en twitter, tiene que explotar algún día y salir en pantalla. Cuando ella pueda, cuando considere que ha llegado el momento de lanzar su órdago.
Pero mientras tanto, tenemos a Marta haciendo el programa que debe hacer por las mañanas y a la Marta auténtica en @mrtfernandez. Disfrutando todo lo bueno que nos da cada día y con la esperanza de que algún día pueda conseguir unir ambos mundos en uno. Y por supuesto apoyándola. Porque cuanto mas apoyo tenga, mas fuerza tendrá cuando la necesite.
















