Me gustan los invitados,
Expongo la presente entrada por uno de ellos, porque tengo que reconocer una cosa:
La defiendo, sí.
Y lo hago desde el conocimiento de que es una buena profesional, (aparte de excelente persona, y eso obviamente lo sé, no por verla en pantalla) que la ha tocado, eso sí, bailar en un tinglado donde la politización es absoluta y donde los corporativismos son bestiales, lugares en donde dependes de imbecilidades y en ocasiones de gustos de jefes con capacidades muy cortitas, y unos sujetos que buscan exclusivamente audiencias, y para estos, que uno sea bueno o no, les da lo mismo. Ojo! no estoy haciendo apología del anuncio (irreal) de la UGT sobre el empresario. NO. Pero el tinglado de la televisión y la información en general, es una autentica jauría, que a la que te despistas estas muerto, donde te pasan por encima a la velocidad de la luz.
Ahora, también la critico, y creo que con la misma vehemencia, sí, soy un fan así de raro.
Con todo esto, por qué lo hago, pues porque soy de esos tipos que se ha pasado toda la vida entre mentes creativas y brillantes (para gracia o desgracia) por tanto veo con nitidez quien es bueno y quien no. Dagarin hizo una entrada hablando de que actualmente no existían espacios donde poder ejercer como periodista. Y es así, la única forma de estar pegado al periodismo es hacer lo que hace Marta. Admitir determinadas cuestiones profesionales, aunque por otras no pasa ni loca. Su brillantez es un hecho, a pesar de no tener la oportunidad de sacarla.
Sobre el programa del verano, yo he sido el más crítico, incluso de una forma absolutamente desmedida, y en otras con un análisis buscando los puntos buenos y malos.
MI postura siempre fue la misma, y es que Marta por obligación de contrato tenía que hacerlo, y sí, podría haberse negado, y obviamente arriesgarse en caer dentro de ese círculo de profesionales que se les empuja a la cola del paro.
Obviamente asumió el riesgo, por un lado de la moneda y al final la ha salpicado, tal y como ya vaticiné en su momento. En esto, me temo que por desgracia no va quedar así, y habrá más.
Bien, el problema reside en que no se la ve hacer más cosas, y creo que es por una cuestión personal, es decir porque hace separación total de su trabajo y vida personal, muy posiblemente si tomara gran parte de su vida, y la dedicara a las numerosas fiestas Madrileñas, y saraos promocionales, se la vería más, y muy posiblemente en cosas y cuestiones que nos chirriarían bastante.
Con todo esto, creo, que en estos momentos comete un grave error, y ese error es no crearse una identidad e imagen digital, aparte de ese tremendo y peligroso error de no alimentar una línea periodística fuera de televisión. Sabiendo que es una persona receptiva, y trabajadora, me cuesta trabajo no entender el por qué no lo hace. Y jamás sabréis el esfuerzo que hago para averiguarlo, y entenderlo.
Tal vez por esa rara timidez y humildad suya, (otra característica que no se ve en pantalla) como ya comente en otra entrada, aunque sinceramente no lo sé.
Hubo una invitada que me dijo que hablaba sin saber, desde el desconocimiento, y enfurecido la conteste con todos los peligros que se encontraría, y ahí están, algunos de ellos salpicándola tres veces en menos de un mes, creo que en estos asuntos es un autentico record.
Obviamente desconozco muchas cosas, muchísimas. Pero tengo la certeza de su profesionalidad, y que si encuentra un buen punto de apoyo, lograra hacer buenos trabajos.
Sí, ahora le ha tocado bailar con lo peor y más desprestigiado de la televisión, y eso tiene unas consecuencias. Y la va costar quitarse de encima las consecuencias, la va costar. Obviamente existen antídotos, pero todos ellos dependen solo de ella. Puede caer en el error de no hacer nada, de intentar seguir adelante sin más, sin darle mayor importancia, y puede que le funcione, a pesar de que yo lo dudo y mucho.
Pero es su libertad su vida, y como tal hay que respetarla.
A pesar que el intento constante de meterse en su vida por parte de esa profesión que ama, sea una realidad, a pesar de que la mayor parte de la opinión pública (muy reflejada en Internet) que la sigue, quiere hablar de sus tetas y verla así, esperando el fallo en el directo para verla algo más, esperando que un fotógrafo la pille en cuestiones más comprometidas…
Hay que respetar su voluntad, su libertad. Y sí solo quiere hacer sus siete horas de trabajo y vivir su vida, así será. A pesar de todo, incluso de mi molesta persistencia en que no sea así.
“freedom above all else”
Saludos JL.